Si, en un semáforo, usted siente que su carro tiembla y escucha un bajo ‘de ultratumba’ que sale del pavimento, no se asuste: al lado suyo hay un profesional del sonido en cuyo carro tiene instalado un poderoso MP3 con minidisc, 20 parlantes entre tweeters, medios y woofers y, quizá, una pantalla líquida en donde puede ver lo mejor de lo mejor en videos musicales.
Es, quizá uno de los 300 competidores que se darán cita en el marco del Salón del Automóvil para demostrarles a profesionales y aficionados del car audio que, en cuestión de decibeles, no se necesita de ser un buen maestro para participar sino un gran aficionado por querer hacer una majestuosidad.
Si asiste al Salón, quizá se encontrara con este ‘sordo’ del sonido, esta vez con su auto exhibido de par en par, mostrando esa majestuosa instalación (de varios millones de pesos) para que los jueces del Campeonato nacional de sonido sobre ruedas investiguen qué tanto sabe del tema. Lo único que se necesita es ser mas que un aficionado un gran participe de la música y conocer que no toda la música esta en igualdad de decibeles.